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La doble vara de medir de los periodistas afectos al régimen y las críticas a Podemos de la AP




En primera, en espacio de salida y a tres columnas



La Asociación de la Prensa de Madrid que preside Victoria Prego – cuyo hermano, Adolfo es un conocido ultraconservador,  patrono de honor de la Fundación para la Defensa de la Nación Española, y uno de los jueces empeñado en condenar a Garzón por la causa contra los crímenes del franquismo-, conocida periodista que nunca se esconde a la hora de mostrar su más que simpatía por la derecha y sus repudios a todo o que huela a izquierda, emitía ayer un comunicado en el que denunciaba “el acoso de Podemos a periodistas”. 

Explicaba la AP que esa entidad había recibido “una petición de amparo de un grupo de periodistas que se sienten acosados y presionados por el equipo directivo de Podemos, encabezado por Pablo Iglesias, así como por personas próximas a ese círculo”. Naturalmente no identificaba a esos periodistas que dicen sentirse acosados por la formación morada y que tanta sensibilidad muestran ante supuestos ataques a su profesión, los mismos que nunca se quejaron de las ruedas de prensa de plasma de Mariano Raxoi, aquellas en las que los políticos de la derecha no permiten preguntas, y que nunca denunciaron las presiones, insultos, vejaciones y venganzas ejercidas por el PP contra profesionales no tan afines a la ideología de derechas, o simplemente independientes, que buscan o buscaron, simplemente, informar verazmente. 

En las últimas semanas suena entre los medios una palabreja que intenta explicar la manera de informar de ciertos ¿profesionales? de pluma o de la tecla, o de los políticos que les pagan: “Postverdad. Un eufemismo para no decir que muchos periodistas manipulan la información, mienten descaradamente o utilizan argumentos manidos, manoseados y falaces para atacar a la formación de Pablo Iglesias. 

Al cabo de los meses de las elecciones aún existen ¿periodistas? que siguen, terne que terne, utilizando los falaces argumentos que vinculan a Pablo Iglesias, Monedero o Errejón al régimen venezolano, o que reciben, supuestamente, dinero de Irán. Si esas prebendas llegasen de Arabia Saudí, en forma de regalos o de contratos, como a otras instituciones o empresarios a los que no les molesta nada tener relaciones con uno de los regímenes más abyectos y que menos respetan los Derechos Humanos, no dirían, como no dicen, nada en contra de esas relaciones. 

Esos periodistas anónimos de fina piel nunca alzaron la voz ante chulerías como la de Trillo, lanzando un euro a la periodista que le preguntó por el Yack42, y que, desde in ilo tempore hasta el presente, callaron sobre todos los abusos, venganzas represiones que llegaron, y siguen llegando, desde los aledaños del PP, se duelen ahora de las ‘presiones de Podemos’ que leen en las redes sociales, o los supuestos comentarios de dirigentes de ese partido sobre las mentiras, postverdades, andróminas o falacias que, con machacona regularidad, aparecen en los medios sobre la formación morada. 

Esos supuestos profesionales de la información, vendidos o comprados por el establishment, que reciben prebendas, sobres, viajes y agasajos varios, siempre están dispuestos a tergiversar la realidad, o directamente inventar mentiras, como hizo Eduardo Inda, al servicio del exministro Fernández Díaz, como se conoció palmariamente de los manejos del peor ministro del Interior de toda la historia de nuestra pseudodemocracia, inventor de falsos dosieres, amedrentador de medios, como cuando envió a las fuerzas de seguridad a la redacción de Público, sin mandamiento judicial, como hacían los censores de la dictadura.

Andan algunos periodistas, como Javier Negre, de El Mundo, profesional que se dedica a cubrir sucesos y asuntos de cotilleo de la víscera, sin tener nunca relación con la información política, tipo de lenguaje pueblerino, capaz de acabar palabras en ‘io’, y que aparecen en emisoras cavernarias, como 13TV, contando las crueldades perpetradas contra él por los perversos podemitas. 

Nada dijo nunca la AP de Madrid, presidida por la señora Prego, de los abusos, manipulaciones, falacias, presiones y destituciones injustificables, que se producen en RTVE, y cuyos profesionales han recurrido al Tribunal de Estrasburgo para reivindicar sus derechos y libertades profesionales, conculcadas a diario por directivos puestos a dedo, procedentes de medios cavernarios varios que, colocados por el PP, tomaron al asalto la televisión que pagamos todos los ciudadanos, pero que solo informa a gusto del partido que gobierna, por mor de la abstención de los supuestos socialistas. 

Es tan larga la narración de abusos, presiones y represalias contra periodistas independientes que dar cuenta de ellos haría este artículo interminable. Baste recordar las purgas llevadas a cabo en El País, dirigido en el presente por ese hombre del IBEX y del PP que es Antonio Caño, o las atrocidades perpetradas contra profesionales regionales en lugares como el País Valencià cuando gobernaba el PP, o en la Galicia gobernada por el presunto amigo de narcos, Núñez Feijoo. 

Con un panorama informativo que todo ciudadano con un mínimo CI reconoce como manipulador y falaz, con miles de periodistas víctimas de las arbitrariedades de la derecha, propietaria de prácticamente la totalidad de diarios en papel y de cadenas televisivas, supeditadas las líneas editoriales a las presiones de los Consejos de Administración en poder de lobbies financieros, empresas energéticas y sectas religiosas, a la AP solo se le ocurre hacer un comunicado quejándose de las presiones de Podemos a una serie de periodistas anónimos, que no dan la cara ni la firma, y que, por tanto, puede ser tan solo una invención de una asociación presidida por una señora de extrema derecha, que, como todos los de su ideología, siempre considerará que el fin justifica los medios. 

Y el fin, en el caso de la información, es mantener al pueblo desinformado y manipulado para que vote siempre a quienes los medios manejados por el poder más abyecto quiere que voten: Los representantes de la oligarquía y una plutocracia que quiere una ciudadanía aborregada y desinformada.

Y luego los malos son los de Podemos.


Comentarios

  1. Gracias a las redes y a Podemos, hoy nos estamos enterando de la verdad, que había en la historia de España,....temas en los que los ciudadanos ignorábamos totalmente, por que se silenciaban o maquillaban y siguen silenciando. La censura y la ley mordaza, están en vigor.

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